Justito ahí.

Justito ahí.

martes, 14 de mayo de 2013

Despedida.


¿Dónde estarás ahora, vagando por las mentes de los que ahora
te miran cabizbajos y con húmedas mejillas?
¿Qué mano te acariciará
la frente fría del adiós?
¿Qué manto abrigará tu cuerpo débil?

Las flores hoy no son de primavera,
El sol no sirve para dar calor
Y el recuerdo de un río lejano vuelve a mojar nuestros pies,
Pero son mis ojos los húmedos esta noche.

Ya no se repetirán los bailes,
Las danzas hoy quedaron bien lejanas,
Y es el egoísmo de la pena
lo que me impide mirarte y
no dejar de quererte conmigo.

¿Será que el mismo vientre
que diez veces soñó sentirnos,
hoy espera ansioso tu llegada y mi partida?
Y mientras una lágrima devora mi almuerzo
el tiempo pasa
Y pasa...
Pasa para mí.
Ya no pasa para vos.

Las canciones no bastan
Las palabras ya no oigo
Las caras confusas verborragian a mis ojos
Y las miradas son sordas a mi oído
Mientras recuerdo tu último abrazo
Que esperaba impaciente
El tibio recibimiento de mi estrechez.

La fotografía cristalizó el recuerdo
Que sólo hoy comparto conmigo,
Que ya nadie comprende,
Que ya nadie más entiende.
Hoy ya nada es lo que era allí,
Sólo son máscaras ajenas,
Al color de nuestros rostros
De mi rostro sonrosado,
De tu descanso de luna.

La rama del árbol se seca
Y sus Flores luchan contra el tiempo
Para caer cerca, e intentar florecer nuevamente
Con otras ramas,
Otros colores,
Pero tu perfume inunda la casa,
Y todo se quiebra otra vez.

Cambiaron el cartel de la casa de enfrente,
El vecino salió, el sol también,
El pasto vuelve a crecer en tu jardín,
Las noticias no hablan ya de tu viaje
El tiempo,
ni se inmutó.