¿Dónde
estarás ahora, vagando por las mentes de los que ahora
te
miran cabizbajos y con húmedas mejillas?
¿Qué
mano te acariciará
la
frente fría del adiós?
¿Qué
manto abrigará tu cuerpo débil?
Las
flores hoy no son de primavera,
El
sol no sirve para dar calor
Y
el recuerdo de un río lejano vuelve a mojar nuestros pies,
Pero
son mis ojos los húmedos esta noche.
Ya
no se repetirán los bailes,
Las
danzas hoy quedaron bien lejanas,
Y
es el egoísmo de la pena
lo
que me impide mirarte y
no
dejar de quererte conmigo.
¿Será
que el mismo vientre
que
diez veces soñó sentirnos,
hoy
espera ansioso tu llegada y mi partida?
Y
mientras una lágrima devora mi almuerzo
el
tiempo pasa
Y
pasa...
Pasa
para mí.
Ya
no pasa para vos.
Las
canciones no bastan
Las
palabras ya no oigo
Las
caras confusas verborragian a mis ojos
Y
las miradas son sordas a mi oído
Mientras
recuerdo tu último abrazo
Que
esperaba impaciente
El
tibio recibimiento de mi estrechez.
La
fotografía cristalizó el recuerdo
Que
sólo hoy comparto conmigo,
Que
ya nadie comprende,
Que
ya nadie más entiende.
Hoy
ya nada es lo que era allí,
Sólo
son máscaras ajenas,
Al
color de nuestros rostros
De
mi rostro sonrosado,
De
tu descanso de luna.
La
rama del árbol se seca
Y
sus Flores luchan contra el tiempo
Para
caer cerca, e intentar florecer nuevamente
Con
otras ramas,
Otros
colores,
Pero
tu perfume inunda la casa,
Y
todo se quiebra otra vez.
Cambiaron
el cartel de la casa de enfrente,
El
vecino salió, el sol también,
El
pasto vuelve a crecer en tu jardín,
Las
noticias no hablan ya de tu viaje
El
tiempo,
ni
se inmutó.