Siempre las admiro
Manchadas de escribir
De pelar papas.
Se metieron
adentro de una boca
Acariciaron alguna vez la tumba de una amiga
Huelen a
cebolla, a sangre, a saliva
el olor a metal
de las cuerdas de guitarra
nicotina y
cubitos de hielo
tinta y más
tinta
Todo mágico
fiel
imborrable.
Están haciéndole
frente al tiempo y al frío.
haciendo magia y
contorsionismo
hablan todo el
día todo el tiempo todo el espacio toda la vida
se meten donde
no deben y salen de donde nunca deberían.
Hay siempre que aprender de las puntas de los dedos
a estar firmes,
no caer, estar dispuestos
a sacar nudos, a
curar,
a armar y desarmar
y armar y planear y volver
a entrelazarse
con otras yemas y otros tiempos.