Se levantó
súbitamente del sillón y se dirigió a la biblioteca. Diccionario. R. Re, reh,
rehu… ¿rehusar? Vio la H intermedia pero no estaba segura, nunca fue buena con
la ortografía. Leyó el significado. Lo cerró casi con desesperación, aunque
podría haberlo dejado abierto, ya que regresó con pases rápidos de hojas hacia
la R. Re, reu… reusar. No. No la encontró. Se dignó a pensar que nunca fue
buena en la búsqueda de palabras en los diccionarios. Qué mejor que las nuevas
tecnologías, pensó, y se dirigió a su computadora de escritorio. Buscó ambas
palabras. Encontró y entendió.
Esa tarde,
recostada sobre la silla del escritorio, borró todos sus mails y su número de
teléfono del celular. Regaló ese collar traído de un viaje al sur a una vecina,
cortó en pequeños pedacitos todas las cartas, boletos, entradas al cine y al
teatro, y los puso a remojar en un bowl.
El fin de
semana, él la llamará por teléfono, pero ella no lo atenderá. También verá en
su casilla de correos un mail de él, que dirá que quiere verla y si le pasa
algo que lo llame, pero ella jamás lo abrirá, porque directamente lo eliminará
de la bandeja. El sábado, con un bonito vestido verde, irá a la casa de su
mejor amiga y le regalará, además de una remera estampada, una hermosa carta de
papel reciclado.
Qué tierno :)
ResponderEliminarDestruir todo!